La teoría de “Actúa como si…”

Después de llevar algunos meses en Brighton empiezo a cogerle el “gustillo” a algunas de las costumbres que debes incorporar a tu vida cuando te trasladas a Inglaterra. Primera costumbre: Si sale el sol, sal corriendo a la calle, no durará mucho. Segunda costumbre: Sábado por la tarde, día de lavandería.

banco

Ayer tuve suerte, tocaba colada y hacía sol, así que fui a la lavandería y mientras la ropa se secaba me senté en la hierba de un pequeño parque cercano a leer al sol. Estoy leyendo ” Rip it up” de Richard Wiseman, es un libro sobre psicología atrevido y provocativo – el escritor te obliga a arrancar algunas hojas del libro según lo vas leyendo – que presenta la teoría del “As if…”, es decir “Actúa como si…”. El libro comienza con la cita del filósofo William James ” Si quieres tener una cualidad, actúa como si ya la tuvieras” e invita a pasar del “pensamiento positivo” a la “acción positiva”. La idea me atrae y motiva. Al igual que todas las personas, quiero cambiar o mejorar alguno de mis comportamientos y el libro incita a la acción. En particular, llevo tiempo intentando estar más presente en el ahora, en el momento que vivo, en lo que ocurre a mi alrededor, intentando convivir con aquellos que me rodean, con las personas desconocidas que se cruzan por mi vida y no pensar tanto en el pasado y en el futuro.

 “Si quieres tener una cualidad, actúa como si ya la tuvieras”

Al sentarme en la hierba, en el pequeño parque de Norfolk Square tan solo había otro hombre de unos sesenta años de edad. Estaba cómodamente sentado en un banco observando a su alrededor. Pelo rubio y largo, chaquetón oscuro y desgastado, cerveza de lata en una mano y un cigarrillo de liar en la otra. Nos miramos por un instante. La parte de mi cerebro cargada de ideas preconcebidas enseguida juzgo y catalogo al hombre: Homelees – sin casa – bebedor, fumador y con nada que hacer más que estar sentado en un parque. Es un rol bastante abundante en las ciudades de Inglaterra, pero mi cerebro no fue capaz de analizar más allá de la apariencia externa de la persona.

Abrí mi libro y, antes de concentrarme en mi lectura, sonó el teléfono de un elegante señor que en ese momento cruzaba el parque. Se detuvo justo a mitad de camino entre el otro hombre y yo. Dejo en el suelo una bolsa de la compra y varios periódicos para poder contestar a la llamada. Comenzó a hablar con una sonrisa en su rostro, estaba claro que hablaba con algún familiar o amigo. De repente cambió el tono de la conversación, apenas era capaz de balbucear algún ” ¿Cómo…? ¡No puede ser!”. Su rostro se desencajo, levanto la mirada al cielo y llevo una de sus manos a lo alto de su cabeza, como intentando sujetarla mientras esta se movía continuamente de izquierda a derecha. Los únicos dos espectadores de lo que ocurría no podíamos evitar mirarle. De repente dijo ” ¡Entonces ha muerto!”. Se apoyo en una farola, escucho el final del mensaje y se despidió de la persona que le había comunicado la trágica noticia. Cuando ves a alguien recibir la noticia de un fallecimiento, suele ser un familiar, amigo o conocido y te ves directamente implicado en sus emociones, le abrazas e intentas consolarlo. Nunca antes había visto una escena similar como un mero espectador, sin estar involucrado en la vida de las personas afectadas. Sentía la necesidad de hacer algo, de decir algo, de actuar. Por mi cabeza se pasaron diferentes frases y palabras que decirle, pero mi timidez o el miedo a incomodar me mantuvieron en silencio.

Tras recibir la noticia, el hombre parecía incapaz de reaccionar, estaba paralizado. De repente se oyó la voz del hombre del banco. ” Siento lo ocurrido amigo. Lo siento de verdad”. El elegante señor retiro lentamente las manos de su rostro y miró a los ojos de la persona que le hablaba. ” Ahora tienes que ser fuerte, tu gente te necesita”. Se hizo un largo silencio.´Al rato, el señor apretó sus labios, asintió con la cabeza y agarró la bolsa y sus periódicos. ” Tu amigo quiere que seas feliz. Ve con los tuyos y disfruta cada momento de tu vida”. Seguían mirándose fijamente a los ojos. El elegante y esbelto caballero respondió con un sincero: ” Gracias, muchas gracias”. Alzó la cabeza, enderezó su cuerpo y abandonó el parque. Él había sido consolado, ahora le tocaba consolar.

Volvimos a quedarnos solos en el parque, mirándonos, esta vez no hacía falta decir nada. Una familia con niños entró jugando y riendo en el parque. Mi ropa debía estar ya lista, me levanté, nos sonreímos mutuamente y me fui.

A veces buscamos – a veces busco – guías o gurús que nos indiquen como mejorar nuestro comportamiento y nuestra vida. No nos damos cuenta de que la vida nos está enseñando una nueva lección en cada instante. Lo que leemos y los mensajes de los “maestros” ayudan, pero si no nos ponemos manos a la obra, si no pasamos a la acción, si no transformamos nuestro comportamiento y actuamos del modo que deseamos actuar, aplicando la teoría del ” Actúa como si…”, nada cambiará a nuestro alrededor ni en nuestro interior.

3 Thoughts on “La teoría de “Actúa como si…”

  1. conniesua on 20/02/2014 at 2:30 pm said:

    Solo quiero decirte que he disfrutado de tu post. Gracias.

  2. koa on 28/08/2014 at 10:47 pm said:

    A veces no sé si busco porque necesito encontrar algo, o encuentro lo que necesito aunque no sepa qué estoy buscando.

    No lo sé, pero de click en click he terminado aquí. Y una sensación que hacía tiempo no tenía me ha despertado. Un cosquilleo de “esto, esto es, qué bien”

    Gracias por aparecer. De verdad. Gracias.

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